Hoy, por fin, me voy a arrancar con un postre. Además, lo voy a hacer por todo lo alto con un postre tradicional aragonés, la tierra que me cobija desde hace dos años. Así que ahí va la receta de crespillos.
CRESPILLOS.
INGREDIENTES:
500 ml de leche
1 vaso de anís dulce
1 sobre de levadura en polvo
250 g de harina (aunque se debe poner lo que admita la leche)
Ralladura de limón
Espinacas frescas
Aceite de oliva.
Azúcar y canela en polvo.
PREPARACIÓN:
1- Lavar y secar detenidamente las espinacas, dejarlas a parte sobre papel de cocina para asegurarnos que están bien secas.
2- Poner en un bol la leche, el vaso de anís, una cucharada sopera de azúcar, el sobre de levadura, y la ralladura de limón. Remover bien durante 2 minutos.
3- Añadir la harina lentamente removiendo hasta que no hayan grumos. La masa debe ser más espesa que la de los creps, por ese motivo siempre podéis añadir harina si no creéis que la consistencia es la adecuada para rebozar las espinacas.
4- Poner una sartén al fuego con bastante aceite de oliva. Rebozar las hojas de espinaca, de una en una, con la masa preparada y freír en el aceite. Retirar cuándo la masa esté doradita y poner en un plato con papel de cocina y espolvorear con azúcar y canela.
TRUQUETEANDO:
Cómo esta es una receta muy tradicional de la zona de Aragón en la que me encuentro (La Ribagorza) al principio era muy reticente a truquetearla, a veces hay que dejar las ganas de innovar y asumir las recetas tradicionales tal y como se trasmiten, para mí son una institución en este país de tanto buen comer.
Finalmente, como pasa en la mayoría de ocasiones, me faltaban algunos ingredientes para hacer los crespillos pero muchas ganas de comerlos (sobre todo mi gourmet) así que me lancé a improvisar con lo que tenía, y hemos descubierto que la receta ha mejorado.
El truqueteo de esta receta es bastante sencillo, sobre todo introduciremos los cambios en la masa que vamos a usar para rebozar las espinacas. Vamos allá.
En primer lugar, la receta original es con aceite de oliva, pero al freírlos con aceite de girasol queden mucho más suaves y por lo tanto más livianos de digerir.
En segundo lugaar, se puede prescindir de la levadura en polvo, si la ponéis la pasta sube y cunde más, pero no es necesario. La primera vez que truqueteé esta receta lo único que cambié fue el licor, como no tenía anís le puse un vaso de ron, y para acompañarlo unas gotas de esencia de ron que tenía en casa. Seguí el proceso normal y el resultado nos gustó muchísimo, eran menos dulces pero el ron contrarrestaba muy bien el sabor de las espinacas.
El truqueteo más interesante que he hecho en esta receta ha sido esta misma semana. Al ponerme a hacerlos me dí cuenta que no tenía ron, ni limones, así que improvisé en lugar de ralladura de limón puse ralladura de naranja, y en lugar de esencia de ron utilicé esencia de naranja y prescindí una vez más de la levadura en polvo, y puse un vaso de anís como en la receta inicial. El resultado fue espectacular. La naranja le da un sabor muy interesante.
Unos últimos apuntes, las esencias ayudan mucho a truquetear en los postres, como veis en este postre en concreto he jugado con las esencias y los licores.
¡Buen provecho!
martes, 19 de abril de 2016
viernes, 19 de febrero de 2016
Sopa de fideos con costillas.
Hola a tod@s:
Cómo hoy va a ser la nocha más fría del invierno os voy a presentar una receta sabrosa, fácil, pero sobre todo muy calentita.
La sopa de fideos con costillas de cerdo es una receta que encontré en una de las revistas de cocina que me gusta comprarme, Cocina Mía, de hecho es la única que compro.
Ahí va esa receta para entrar en calor.
INGREDIENTES (2 personas):
125g de costillas de cerdo.
100g de fideos de fideuá valenciana.
1 cebolla morada mediana.
1 hoja de laurel.
1 litro de caldo.
1/2 cucharadita de pimentón rojo.
Romero, pimienta negra molida, sal y aceite de oliva.
PREPARACIÓN:
1- Poner en una olla mediana dos cucharadas de aceite de oliva y una pizca de sal. Cuando esté templado poner las costillas de cerdo a fuego medio para que se sofrían sin quemarse. Remover de vez en cuando. Añadir una pizca de pimienta negra molida.
2- Cuando las costillas estén doradas añadir la cebolla cortada en juliana, rehogar junto con las costillas hasta que quede blandita.
3- Añadir el caldo. Poner el pimentón dulce, la hoja de laurel y el romero. Subir el fuego un poco y llevar a ebullición removiendo de vez en cuando. Dejar hervir el caldo durante 10 minutos aproximadamente. Probar y sazonar de nuevo si es necesario.
4- Poner los fideos. Cocer alrededor de 15 minutos removiendo de vez en cuando o hasta que los fideos estén listos.
5- Servir en un plato añadiendo unos granos de sal gorda.
TRUQUETEANDO:
Esta receta no se presta tanto a ser truqueteada como otras que he compartido, pero también se puede hacer. Ya sabéis que la cocina es, fundamentalmente, imaginación y atrevimiento.
Antes de empezar a truquetear quiero hacer una aclaración. Cuando pongo fideos de fideuá valenciana me refiero e los fideos curvos, gorditos y huecos. Los llamo así porque en Valencia hacemos la fideuá con este tipo de fideos, mientras que en Catalunya hacen la fideuá con un fideo largo, gordito, hueco pero que no tiene forma curva.
Dicho esto, vamos a empezar a truquetear la pasta. Aunque la receta original es con mis fideos de fideuá valenciana considero que esta sopa admite cualquier otro tipo de pasta, siempre y cuando las dimensiones no sean excesivas, no hay que perder de vista que es un plato de cuchara. Con lo que todos lo que sea pasta de un tamaño parecido a los fideos comentados servirá. Os puedo decir a este respecto que un día la hice con tiburones medianos y estaba igual de bueno, aunque al gourmet que comparte mi mesa le gusta más con los fideos. Así que improvisar, atreveros a probar otros tipos de pasta y ya me contaréis.
En la receta original se hace la sopa con cebolla morada. Esto es debido a que la cebolla morada tiene un sabor distinto a la cebolla blanca, es un poco más dulzona. En mi caso, nunca he hecho la receta con la cebolla originaria y ha sido un éxito desde la primera vez.
Finalmente el clásico del truqueteo, las especies. Como en todas las recetas las especies es lo que más juego nos puede dar a la hora de experimentar sin arriesgar demasiado la receta. En esta receta he optado por añadir tomillo, porque de este modo le da un sabor más intenso a montaña que es lo que buscaba. Pero también podéis prescindir del romero y del tomillo si queréis que el sabor de la carne predomine en vuestra sopa. Además, podéis usar los populares mixtos de especies que venden en todos los supermecados. Incluso os podéis atrever con un puntito de guindilla, aunque reconozco que aún no lo he probado.
Hay que tener en cuenta que todos estos consejos sirven para que no os desaniméis cuando queráis hacer una receta y no tengáis todos lo ingredientes exactos. Es fundamental conocer los alimentos para saber si se adaptarían bien a una determinada receta. Pero eso es algo que se consigue con experiencia y mucho ATREVIMIENTO.
Atreveos a aprender.
Buen provecho.
Cómo hoy va a ser la nocha más fría del invierno os voy a presentar una receta sabrosa, fácil, pero sobre todo muy calentita.
La sopa de fideos con costillas de cerdo es una receta que encontré en una de las revistas de cocina que me gusta comprarme, Cocina Mía, de hecho es la única que compro.
Ahí va esa receta para entrar en calor.
INGREDIENTES (2 personas):
125g de costillas de cerdo.
100g de fideos de fideuá valenciana.
1 cebolla morada mediana.
1 hoja de laurel.
1 litro de caldo.
1/2 cucharadita de pimentón rojo.
Romero, pimienta negra molida, sal y aceite de oliva.
PREPARACIÓN:
1- Poner en una olla mediana dos cucharadas de aceite de oliva y una pizca de sal. Cuando esté templado poner las costillas de cerdo a fuego medio para que se sofrían sin quemarse. Remover de vez en cuando. Añadir una pizca de pimienta negra molida.
2- Cuando las costillas estén doradas añadir la cebolla cortada en juliana, rehogar junto con las costillas hasta que quede blandita.
3- Añadir el caldo. Poner el pimentón dulce, la hoja de laurel y el romero. Subir el fuego un poco y llevar a ebullición removiendo de vez en cuando. Dejar hervir el caldo durante 10 minutos aproximadamente. Probar y sazonar de nuevo si es necesario.
4- Poner los fideos. Cocer alrededor de 15 minutos removiendo de vez en cuando o hasta que los fideos estén listos.
5- Servir en un plato añadiendo unos granos de sal gorda.
TRUQUETEANDO:
Esta receta no se presta tanto a ser truqueteada como otras que he compartido, pero también se puede hacer. Ya sabéis que la cocina es, fundamentalmente, imaginación y atrevimiento.
Antes de empezar a truquetear quiero hacer una aclaración. Cuando pongo fideos de fideuá valenciana me refiero e los fideos curvos, gorditos y huecos. Los llamo así porque en Valencia hacemos la fideuá con este tipo de fideos, mientras que en Catalunya hacen la fideuá con un fideo largo, gordito, hueco pero que no tiene forma curva.
Dicho esto, vamos a empezar a truquetear la pasta. Aunque la receta original es con mis fideos de fideuá valenciana considero que esta sopa admite cualquier otro tipo de pasta, siempre y cuando las dimensiones no sean excesivas, no hay que perder de vista que es un plato de cuchara. Con lo que todos lo que sea pasta de un tamaño parecido a los fideos comentados servirá. Os puedo decir a este respecto que un día la hice con tiburones medianos y estaba igual de bueno, aunque al gourmet que comparte mi mesa le gusta más con los fideos. Así que improvisar, atreveros a probar otros tipos de pasta y ya me contaréis.
En la receta original se hace la sopa con cebolla morada. Esto es debido a que la cebolla morada tiene un sabor distinto a la cebolla blanca, es un poco más dulzona. En mi caso, nunca he hecho la receta con la cebolla originaria y ha sido un éxito desde la primera vez.
Finalmente el clásico del truqueteo, las especies. Como en todas las recetas las especies es lo que más juego nos puede dar a la hora de experimentar sin arriesgar demasiado la receta. En esta receta he optado por añadir tomillo, porque de este modo le da un sabor más intenso a montaña que es lo que buscaba. Pero también podéis prescindir del romero y del tomillo si queréis que el sabor de la carne predomine en vuestra sopa. Además, podéis usar los populares mixtos de especies que venden en todos los supermecados. Incluso os podéis atrever con un puntito de guindilla, aunque reconozco que aún no lo he probado.
Hay que tener en cuenta que todos estos consejos sirven para que no os desaniméis cuando queráis hacer una receta y no tengáis todos lo ingredientes exactos. Es fundamental conocer los alimentos para saber si se adaptarían bien a una determinada receta. Pero eso es algo que se consigue con experiencia y mucho ATREVIMIENTO.
Atreveos a aprender.
Buen provecho.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
