miércoles, 20 de febrero de 2013
Condimentando.
Considerando la naturaleza del blog me parece importante dedicar una entrada a hablar, un poco, de la importancia de aprender a condimentar nuestros platos.
Fundamental es, por supuesto, tener una buena despensa de hierbas aromáticas y especias varias, pero entiendo que cuando uno se inicia en el mundo de la cocina no tiene porque conocer todas las posibilidades que los condimentos nos ofrecen. Por ese motivo, es interesante ir conociéndolos poco a poco, e introducirlos de manera regular según las recetas que decidamos realizar, pero sobre todo es importante saber que el arte de la improvisación culinaria es, en un porcentaje muy alto, jugar con las hierbas aromáticas y las especias.
Pero que no cunda el pánico, la cocina es un proceso de aprendizaje en el que hay que tener, sobretodo, unas enormes dosis de paciencia, y, en algunas ocasiones, un estómago fuerte y sano, o sal de frutas a mano.
Empecemos por lo básico. Los condimentos fundamentales que debería haber en toda cocina son: pimienta, en cualquier de sus modalidades, aunque a mí me gusta utilizar el molinillo con diferentes tipos de pimienta, orégano, romero, perejil, canela, pimentón dulce y hierbas provenzales.
A partir de esta pequeña base podemos empezar a jugar dependiendo del plato que nos propongamos cocinar.
La pimienta es la especia universal, es decir, la podemos utilizar en carnes, pescados, verduras, cremas, etc. Cuando un plato nos quede soso siempre una pizca de pimienta puede salvarnos, es el comodín de la cocina, junto con la gran variedad de quesos de los que podemos disfrutar.
El romero y las hierbas provenzales son apropiados para las carnes, fundamentalmente. A nosotros, nos gusta especialmente el sabor del romero con las carnes rojas y las de caza, siempre acompañado de un poco de ajo. Y suelo utilizar las hierbas provenzales para carnes blancas, como el pollo y el cerdo, en este caso suelo prescindir del ajo.
El perejil y el pimentón rojo suelen ligar muy bien con verduras, tipo patata, zanahoria, boniato, calabaza; y también en algunas sopas y arroces, pero más bien el pimentón dulce. El perejil es un compañero perfecto para muchos pescados, principalmente blancos.
El orégano es el condimento perfecto para todo tipo de pastas, cocinadas de cualquier manera el orégano no suele estar de más, también en todo tipo de ensaladas verdes, sobretodo si las preparamos con quesos frescos, como mozarella o queso de burgos.
Finalmente, pero no menos importante, la canela. Normalmente es utilizada para postres, pero a los que nos gustan los sabores un poquito más exóticos, o intensos, es un condimento perfecto para cocinar algunas carnes e incluso pescados. La canela la podemos usar en cualquiera de sus dos variantes, en rama o en polvo, la primera se utiliza para dar sabor a algunas salsas, en la mayoría de ocasiones, y la segunda para muchísimos postres. Aunque, a falta de pan buenas son tortas. Quiero decir, en caso de necesitar condimentar una carne con canela y no tenerla en rama, siempre la podemos poner en polvo, cuidando un poco la cantidad para que el sabor de la especia no predomine sobre el sabor de la carne o el pescado.
Evidentemente el mundo de las especias y las hierbas aromáticas es mucho más extenso, no he hablado de las aromáticas frescas, pero también las podemos introducir en numerosos platos, pero es más complicado tenerlas en casa de manera habitual.
A partir de estas ideas básicas, atreveros a improvisar y probar sabores y combinaciones, siempre se pueden descubrir sensaciones nuevas.
Buen condimento a tod@s!
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Rico, rico... y con fundamento!! :-) Muy buenas tus sugerencias!
ResponderEliminarY la nuez moscada? has probado a echar una pizquita de nuez moscada en una simple tortilla a la francesa? ñam, ñam...