Hola de nuevo!!!
Hace mucho que no escribo nada, pero creo que es el momento de retomarlo. Y que mejor manera de hacerlo que con una receta un poco más exótica, y aunque ya vamos entrando en el calor, es una receta de sopa que bien se puede tomar más templada, como plato previo a un buen sushi.
Así que os dejo la receta de Sopa de miso con fideos y pollo. Es una receta que en mi casa siempre ha tenido mucho éxito, la encontré en un libro que compré hace tiempo titulado: 200 recetas bajas en grasa de Cara Hobday, editado por Blume. Hay que advertir que son recetas con ingredientes poco usuales, al menos para la cocina mediterránea, o más bien para la cocina de mi casa, pero que eso no os asuste, es una ocasión ideal para empezar a improvisar de verdad.
"Sopa de miso con fideos y pollo"
INGREDIENTES (4 pax)
Aceite de girasol en espray.
5 cm de raíz fresca de jengibre, pelada y picada.
3 dientes de ajo, aplastados.
Una pizca de chile aplastado.
3 cucharadas de pasta de miso.
2 cucharadas de zumo de lima.
200g de fideos finos de huevo.
2 pechugas de pollo, de 125g cada una, en tiras finas.
125g de setas de shitake laminadas.
65g maiz picado.
200g de tirabeques, partidos por la mitad.
85g de berros sin los pedúnculos duros.
Salsa de soja, para servir.
PREPARACIÓN:
1- Calienta una olla grande, rociar aceite en el fondo, añadir el
jengibre, el ajo y los chiles y saltear durante 1 minuto. Añadir 1'8 l
de agua hirviendo y llevar a ebullición. Mezclar un minuto. Cubrir y
reservar.
2- Calienta el wok o una sartén
grande, rociarlo con aceite y saltear el pollo, los champiñones y el
maíz durante 2-3 minutos. Añadir los y cocinar 2 minutos.
3- Servir la sopa en 4 cuencos, añadir las verduras y el
pollo, y poner los berros por encima. Servir la salsa de soja al lado.
TRUQUETEANDO:
Antes
que nada me veo en la obligación de sincerarme, este es el mayor reto
al que me he enfrentado desde que empecé el blog, ya que ésta es una de
las recetas que más he truqueteado desde que comencé mi andadura entre
los fogones. Así que allá voy.
Lo
primero, tal y como he dicho en la entrada previa a la receta, no hay
que dejarse asustar por los ingredientes exóticos que nos facilita la
receta original, es una de las cosas que hace complicado seguir recetas
de este libro, pero tengo que reconocer que me ha ayudado a improvisar, y
empezar a acertar con los cambios.
Evidentemente,
en muy pocos hogares mediterráneos podemos encontrar fideos finos de
huevo, aquí empieza la improvisación, yo utilizo espaguetis normales de
los que siempre tenemos todos en casa, que los tenéis al huevo,
perfecto, que son tallarines, también, no hay problema la sopa quedará
igual de rica. Jamás he usado el maiz, los berros ni los tirabeques (que
yo personalmente no se ni lo que son) para realizar esta receta, así
que podéis prescindir de ellos tranquilamente.
Generalmente,
no tenemos chile en casa, así que suelo sustituirlo por pimentón dulce,
y la raiz de jengibre por jengibre en polvo, aunque ahora mismo es
posible encontrar la raiz en cualquier supermercado, pero el jengibre en
polvo es más económico, desde luego, y también le da muy buen sabor a
la sopa. Así que, sofreir el ajo laminado con el jengibre y el pimentón
dulce hasta que se crea una pasta marrón, y entonces añadir el agua, la
pasta de miso y el zumo de lima, que también se puede sustituir por zumo
de limón.
Con respecto a las verduras, yo suelo utilizar champiñones mondos y lirondos, de los que se suele tener en cualquier nevera.
Otra
posibilidad que ofrece la receta original es sustituir el pollo por
tortilla de cebollinos, yo suelo hacer tortillas de puerro, que también
le da un toque muy especial, la cual suelo colocar en tiras por encima
de la sopa.
Lo dicho, a disfrutar con la cuchara!!!!!
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